Porque sigo esperando, con el peligro de estar así para siempre; solo.
Juntando pista tras pista para saber cómo comportarme, cómo enamorarte, cómo querer.
Luchando contra la inseguridad que conlleva enamorarse, ser débil, ser vulnerable.
Y si la noche no es lo que me ayuda más a pensar, es lo que más feliz me pone, recordarte entre sueños y abrazarte a la distancia.
¿Por qué me despierto en las noches?
Porque el maldito grillo no se calla.