lunes, 20 de mayo de 2013

miércoles, 15 de mayo de 2013

domingo, 12 de mayo de 2013

¿Existes?


Sucedió; dijiste despacio y lo hice, me llamaste y ni me percaté de la presencia de otros, no los noté, de hecho ni siquiera vi a otras oportunidades latentes...

Ahora entiendo los deseos de Amado Nervo, "si tú me dices ven.... lo dejo todo, no voltearé siquiera la mirada, para mirar a la mujer amada" si no bien intencionados, por lo menos impulsados por una sociedad que pensaba mucho en ti.

El hecho es que... al parecer no es mi tiempo, si decido ir lento, ni sí ni no; si me apresuro...

¿Qué?


Te alejas por meses... y cuando vuelvo a creer en el amor, ¡apareces!
Me veo pensando tanto tiempo en ti, sin una respuesta,
sin una señal... sin alas; pero cuando siento que puedo amar a otra, ¡apareces!
Vuelvo a pensar en las cosas que no dije, pero que estoy seguro, sabes,
aunque estoy feliz, y es... porque apareces.


La verdad es que no


No me siento animado, no me siento feliz
No me siento triste ni desdichado.
Tu figura está lejana, es mi culpa
Te acercaste con una perspectiva, pero te pinté aun más lejos,
Espero que cuando todo se despeje
Encuentre el centro de tus ojos
¡Qué sorpresa! mientras escribo sucedió
Todo es claro ahora... pero tú no estás ahi
Ahora vendrá mi turno, creo que me hará bien alejarme
Del lugar que a mi te trajo del lugar que nos acopló
De las influencias externas y de los pormenores filiales
Si regreso es, porque te extrañé
El tiempo no importa, porque si es preciso he de volver.
De lo único que estoy seguro ahora
Si he de decir la verdad es
Que no te siento

Descubrí que no eres tú


Programé una cita con la reflexión, aunque llegué tarde me recibió. Me mostró todas las facturas, sacó auditorías recientes, gráficas y símbolos varios acompañados por un signo.

Me explicó que el estado en el que nos encontrábamos no era culpa mía.
¿A qué se debe que hayan sido las cosas así? no lo sé, pero me aseguró que estábamos a tiempo de reemplazar a ciertas personas.

Yo defendí a muchas, las que en algún momento fueron importantes, las que realizaron proyectos, las que me dieron una nueva perspectiva cuando pensé terminar con esta empresa. Y por su puesto a ti.

Admirable, encantadora, divertida, hermosa… ¡perfecta!

Por más que quise convencer a mi nuevo asesor de tu retención, me explicó que ese puesto no era para ti, que no encajabas, que ese “menos” era por tu culpa.
No te debiste de haber metido a mi empresa, no sé quién te recomendó, no sé cómo ascendiste tan rápido, pero me acostumbré a tenerte cerca, para mí era común verte todos los días aquí.

Es por eso que programé esta cita, para decirte que valoro todo lo que has hecho en “el puesto”, pero el peligro que estamos corriendo es a causa de ti, y por eso sé ahora que no eres quien debe estar ahí.

sábado, 19 de enero de 2013