Sucedió; dijiste despacio y lo hice, me llamaste y ni me percaté de la presencia de otros, no los noté, de hecho ni siquiera vi a otras oportunidades latentes...
Ahora entiendo los deseos de Amado Nervo, "si tú me dices ven.... lo dejo todo, no voltearé siquiera la mirada, para mirar a la mujer amada" si no bien intencionados, por lo menos impulsados por una sociedad que pensaba mucho en ti.
El hecho es que... al parecer no es mi tiempo, si decido ir lento, ni sí ni no; si me apresuro...
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